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  • Victor Salgado

El plano de las ideas

Para empezar a construir una casa lo primero que tengo que hacer es definir el color de la sala ¿Cierto?

Imagina que tienes la idea de hacer una página de Internet, en tu cabeza está muy claro que si quieres mantenerte y crecer con éxito, necesitas tener un sistema de comunicación que te permita alcanzar de manera masiva a muchos prospectos que podrían estar interesados en tu producto/servicio, pero no tienen manera de llegar contigo. Justamente porque no tienes esa página, o ese medio, te queda claro el "para qué" de la página, es una excelente idea, está claro que te dará excelentes resultados, y decides comenzar.


El siguiente paso después de la gran idea sería el diseño, y no estoy hablando justamente del diseño WEB, de meterte a programar en HTML ni mucho menos, estoy hablando del diseño en papel, el diseño de la "idea".


Empiezas a pensar en la página y lo que tendrá, y decides que dentro de todo lo que tendrá también podría tener un carrito de compras, en el carrito las personas podrían seleccionar lo que les gusta y comprarlo con su tarjeta de crédito haciendo la vida más sencilla, además podrías tener una base de datos en donde el sistema se acordaría automáticamente de las últimas compras de cada cliente y hasta podría hacer recomendaciones basándose en compras anteriores, ¡Es más!, el mismo sistema podría mandar un correo con promociones de artículos que el sistema piense que le podrían interesar al cliente, te detienes un poco y piensas, hmm entonces el sistema de Internet tendría que estar vinculado con tu sistema administrativo para poder cargar los inventarios, también tendrá que adaptarse el sistema administrativo para poder recibir los pedidos de la página y cargar el estatus de cada pedido en la página y ...


Y para cuando nos damos cuenta, estamos perdidos en un sinfín de detalles que nada tienen que ver con la idea original.


Es increíble la facilidad que tenemos para tener buenas ideas, y así de increíble es también la facilidad que tenemos para no llevarlas a cabo.


El ejemplo de la página de Internet es una muestra de lo que nos puede estar pasando constantemente, nos emocionamos con una idea nueva y empezamos a divagar y a perdernos en la exploración de cada uno de los detalles a un grado de tesis. Esto hace casi imposible llevar a cabo cualquier cosa por que para cuando queremos iniciar, lo que era una idea simple y brillante: "Un sistema de comunicación que te permita alcanzar de manera masiva a muchos prospectos", se ha convertido en un gran elefante blanco imposible de domar.


Y si llegamos a terminar de diseñar el elefante blanco, ahora la tarea titánica es implementarlo y ¿Qué crees que pasa? Para cada detalle surgen muchos más, y nos vamos enfocando en cada detalle e invertimos una gran cantidad de tiempo resolviendo lo micro, olvidándonos de lo macro, para obtener como resultado, después de tanto esfuerzo y de tanta inversión de tiempo, un conjunto de muchos detalles que no se parecen en nada a la idea original.


Hace un par de meses escribí un artículo sobre "el para que de las cosas", está bien podría ser la continuación.


Una vez que tenemos claro "el para que" de las cosas, el siguiente impulso es el detalle,


¡Detente!


¡Eso sería como iniciar el diseño de una casa pensando en el color que tendrá el baño de las visitas!


Enfócate en lo macro inicia con el "plano" de tu idea y después los detalles, no se necesita tener la lista de acabados, ni el color de las paredes para empezar a construir una casa ¿O sí?, ¡NO! Se empieza con la idea general, tantos pisos, tantos cuartos, tantos baños tanto jardín, después se diseña con un arquitecto, después se realiza una cotización o presupuesto, después se empieza a limpiar el terreno y hasta que se termina la obra gris entonces se ven los acabados. ¿Cuándo podríamos empezar a construir si nos enfocáramos en tener definidos cada uno de los detalles de la casa, cada uno de los acabados, y hasta las cotizaciones de las persianas? ¡Nos tomaría bastante tiempo empezar!


En los negocios, y en casi cualquier proyecto que iniciamos es lo mismo.


¡La tentación por enfocarse en los detalles es altísima!


Empezar con el plano te permite mantenerte enfocado en lo que realmente es necesario e importante para llevar a cabo el proyecto original. Y así los detalles se resuelven en el momento que les toca ser resueltos


En lugar de enfocarte en las fotos que tendrá tu anuncio de publicidad enfócate en lo que dirá y luego en las fotos, cuando quieras hacer un guion para que tu equipo haga citas por teléfono enfócate en los argumentos que convencerán a tus prospectos en lugar de enfocarte en la ortografía, cuando quieras implementar un premio o bono para tu equipo de producción enfócate en los números y resultados que buscas en lugar de cómo y cuando se los dirás.


Hacer un plano y mantenerte enfocado en él, te dará suficiente claridad y podrás invertir poco tiempo haciendo cambios, si te enfocas en el detalle y luego hay que hacer cambios no querrás hacerlos porque ya invertiste mucho en ese pequeño detalle.


Recuerda para cualquier desarrollo, idea, estrategia, o concepto nuevo que quieras implementar:


Primero que nada pregúntate, "¿Para que quiero esto?, ¿Qué me va a dar como resultado?" y Segundo, haz un plano, bosquejo, un esqueleto de la idea y enfócate en ese plano, en los grandes escalones, los detalles solos se irán acomodando.


Esto te permitirá mantenerte enfocado en la idea original y te ahorrará muchísimo tiempo mal invertido.


Feliz inicio de semana.


Espero este articulo te acerque más a cumplir tus metas.


Sinceramente,

Víctor Salgado.





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