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  • Victor Salgado

¿Lo dije o lo pensé?

Tengo la impresión de que las grandes oportunidades se encuentran aquí y ahora.

La oportunidad de escalar el Everest, o la de iniciar un gran negocio, o a lo mejor la de importar productos de China para aumentar la variedad de productos que tenemos e inclusive hasta la oportunidad de mudarnos de ciudad a una más segura.

Por supuesto, no estoy diciendo que escalar el Everest se haga en un día, pero lo que si creo es que el camino que nos llevaría a escalarlo puede ser comenzado HOY MISMO.

Desde mi punto de vista, cada una de las decisiones importantes que tomamos en nuestras vidas (decisiones futuras y pasadas), se reducen a un momento, un solo momento de menos de 2 segundos en donde todo, absolutamente todo, cambia, por ejemplo:

  • Quiero un aumento de sueldo Sr. Morales.

  • Te quieres casar conmigo?

  • Si acepto / No acepto.

  • Este es mi último cigarro.

  • Vamos a la India.

  • Voy a poner un negocio.

  • Voy a importar cosas de China.

  • Vengo a solicitar un crédito, se encuentra el gerente de la sucursal?

  • Me lo llevo! (un auto)

  • Quiero un hijo.

  • Voy a renunciar a mi trabajo.

Aun y cuando detrás de cada uno de estos ejemplos hay mil cosas que soportan la decisión, el momento decisivo fue de 2 segundos ¡Y nada mas!

Ahora bien, si las decisiones más importantes en la vida se pueden reducir a esos 2 segundos, y ahorita tengo 2 segundos, ahorita ¿Podría estar tomando decisiones importantes, no es cierto? O a lo mejor no estoy entendiendo: 

  • ¿Qué me impide decidir meterme a Internet y comprar un vuelo para irme de vacaciones de verano a Australia?

  • O ¿Qué me impide checar diferentes proveedores de algo novedoso que no se vende en Monterrey y hablarles ahorita mismo por teléfono a ver de que manera podría ser su distribuidor?

  • O ¿Qué me impide hablar con aquel proveedor al que le debo un montón de dinero y renegociar las cosas ahorita mismo?

  • O dado el caso, ¿Qué me impide despedir a ese miembro del equipo que desde hace semanas no se desempeña como debería y ha estado actuando muy raro últimamente?

No lo se.

Algo me lo impide, a lo mejor no estoy tan incomodo todavía como para aventarme a hacer cosas tan diferentes, o a lo mejor no le veo TANTO beneficio a hacer eso que acabo de describir.

Sin embargo, que pasaría si: 

La semana pasada tuve la oportunidad de platicar con una amiga a la que no veía en mucho tiempo y hablando de todo y de nada, iniciamos una plática de esas profundas acerca de las relaciones, y recuerdo perfectamente que me decía: "Víctor, yo prefiero decir me acuerdo a decir me imagino".

La frase me gustó tanto que en ese momento tome mi teléfono y la anote, sabía que este lunes estaría escribiendo al respecto.

Lo que ella me acababa de decir era una de las maneras más sencillas para que deje de estar cómodo con lo que tengo en este momento y vea MÁS beneficio a tomar esas pequeñas grandes decisiones.

¿Regresa con la memoria a hace 10 o 15 años y pregúntate si recuerdas o te imaginas? 

Me acuerdo de haber invitado a salir a la más bonita de la prepa, me acuerdo de haber estado en un grupo de rock, me acuerdo cuando fui de vacaciones y no tenia dinero, me acuerdo de haber andado con ella y con ella, me acuerdo de haber iniciado mi negocio, me acuerdo de haber publicado un libro.

VS

Me imagino que si la hubiera invitado a salir me hubiera dicho que no, me imagino que estar en un grupo no debe de ser tan padre, me imagino que era mejor ahorrar que ir de vacaciones sin dinero, me imagino que andar con ella o con ella hubiera sido muy complicado, me imagino que un negocio propio me hubiera partido, y más con la crisis, me imagino como hubiera sido mi libro.

Ahora piensa en ti mismo dentro de 5 o 10 años, ¿Cómo quisieras que estuviera? ¿Acordándose o imaginándose?


¡A TOMAR DECISIONES HOY!


Sinceramente,


Víctor Salgado.




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